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L a P e d r @ d a

Cultura

Orden José Martí para Ernesto Cardenal

Orden José Martí para Ernesto Cardenal Roberto Fernández Retamar
La Jiribilla.

Hay cosas que parecen naturales, y entre ellas, el que hoy se le vaya a imponer la Orden José Martí, la más alta distinción que concede mi país, a Ernesto Cardenal. Su existencia lo avala. Pero al nacer en 1925, en el seno de una familia rica nicaragüense, era difícil haberlo previsto. Incluso seguía siendo difícil algunos años después, cuando el joven empezó a interesarse por la literatura, a escribir poemas, a enamorar muchachas. O cuando viajara a aprender sobre todo cosas de letras a México, los EE. UU. y Europa. Pero en 1954 su vida dio un vuelco. Ese año tomó parte en la rebelión de abril, contra el sangriento tirano Anastasio Somoza. La rebelión fracasó, y llevó a Cardenal a ocultarse para evitar las terribles represalias. En un verso muy posterior, escribiría el poeta: «La mano de los epigramas de amor manejó una Mazden.»

No es esta la ocasión de repasar la vida y la obra de Ernesto. Él lo ha hecho en los tres tomos de sus memorias. Y algo he escrito sobre ello en un prólogo que a principios de la década de 1980 me pidió Ángel Rama para una antología sueca de los poemas de Cardenal; un prólogo que escribí con entusiasmo, pensando que podía ser un paso hacia la futura concesión del Premio Nobel al hermano nicaragüense. Pero Rama murió poco después en un accidente, y aunque el prólogo fue publicado varias veces, ni siquiera he sabido si la fantasmal antología llegó a editarse.

Es imposible, sin embargo, no mencionar varias cosas. Por ejemplo, que, fuertemente influido por el gran poeta trapense estadounidense Thomas Merton, y accediendo a una llamada que había sentido desde temprano («Dios me perseguía a mí y yo perseguía a las muchachas», ha escrito), el 14 de mayo de 1957 Cardenal ingresó en el monasterio trapense de Our Lady of Gethsemani, Kentucky, EE. UU.; más tarde, en el monasterio benedictino de Santa María de la Resurrección, en Cuernavaca, México, y por último, en el Seminario de Cristo Sacerdote en La Ceja, Antioquia, Colombia. El 15 de agosto de 1965, de regreso a su natal Nicaragua, tomó los hábitos sacerdotales. Mientras tanto, los cuadernos de poesía que había ido publicando o permitiendo publicar lo habían hecho uno de los poetas más intensos de esos años en nuestra lengua. También fue convirtiéndose en un escultor de valía. Pero siendo esto tan variado y rico, no agotaba sus posibilidades. Quien participara en la rebelión de abril de 1954, era instado en el monasterio trapense por Merton a rezar pidiendo el afianzamiento de Fidel y los barbudos tras el triunfo revolucionario de enero de 1959; y la lección de sacrificio y heroísmo del sacerdote guerrillero Camilo Torres, en cuya patria estudió teología Cardenal, no le pasó inadvertida. De la intimidad de los claustros, por otra parte, Ernesto salió a fundar, a principios de 1966, una comunidad contemplativa en una de las islas del archipiélago de Solentiname, en el lago Nicaragua. Había dado inicio a una de las experiencias espirituales más significativas de su tiempo, la cual habría de durar doce años y tener consecuencias imprevisibles en su comienzo.

Aunque antes de 1970 Cardenal publicó otros impactantes títulos de poesía, aquel año le ocurrieron dos hechos esenciales: por una parte, la aparición de su primer libro de prosa, Vida en el amor, meditación mística; y por otra, su viaje inicial a Cuba, invitado por la Casa de las Américas. Si el primero lo reveló (o, mejor, lo ratificó) un místico, circunstancia no reñida con su creciente rebeldía, como fueron los casos de Santa Teresa o de Martí, el viaje iba a cambiarle la existencia. Dejemos que sea él mismo quien nos lo diga, en una entrevista concedida en 1971:

«Mi experiencia en Cuba se convirtió en algo fundamental para mí. Ha sido la experiencia más importante de mi vida después de mi conversión religiosa [...] Fue, en realidad, una conversión a la revolución. Antes, creía que debíamos buscar un tercer camino en la América Latina, pero en Cuba me encontré con que el camino era el de ellos, y que su revolución era muy buena y que había el deber de respaldarla.»

Si su obra poética seguiría creciendo, hasta convertirlo en uno de los principales poetas vivos, su vida se trenzó cada vez más con la revolución, en especial de su pueblo, pero también del resto del planeta. En un poema de 1972 expresaría la conjunción de sus dos creencias: «Comunismo o reino de Dios en la tierra que es lo mismo», manifiestas en el libro que hiciera con miembros de su comunidad: El Evangelio en Solentiname (1975). La radicalidad de aquella conjunción, que lo hace uno de los voceros más notables de la teología de la liberación, habrá de provocar la destrucción por la Guardia Nacional de su comunidad de Solentiname, muchos de cuyos integrantes salieron a pelear contra el nuevo tirano Somoza, y la persecución y el exilio para el poeta, involucrado cada vez más en la lucha. No es, pues, extraño que al triunfar en julio de 1979 la Revolución sandinista, Cardenal haya sido nombrado su ministro de Cultura, cargo que desempeñó con audacia, fantasía, pulcritud y abnegación, de las que tuve el privilegio de ser testigo cercano ?como también lo fui de la visita inicial que, a un mes del triunfo revolucionario, Cardenal realizó a la asolada Solentiname.

La lealtad de Ernesto con la Revolución de Cuba ha sido constante y ejemplar. Lo muestran libros suyos como su original testimonio En Cuba (1972) o su antología Poesía cubana de la Revolución (1976). Y el tiempo no lo ha ablandado ni le ha restado fervor. No hace mucho, las nuevas calumnias lanzadas por nuestros enemigos de siempre contra nosotros fueron impugnadas con gran energía y lucidez por él en su país, en Italia, en México, aquí mismo. Como también es constante y ejemplar su fe en el triunfo final de la revolución en todo el mundo, incluido desde luego su país, no obstante caídas momentáneas que lo llenan de dolor, pero no lo desaniman. Si Cardenal nos ha recordado recientemente que somos polvo de estrellas, bien merece que nos refiramos a él como Martí se refirió al magnífico antiesclavista y mártir John Brown: «aquel loco hecho de estrellas».

Al recibir esta noche la Orden José Martí que el Consejo de Estado de la República de Cuba le ha otorgado con entera justicia, por Acuerdo 3654, que firmó el 18 de este mes su compañero y amigo Fidel Castro, concluiré citando las palabras con que Ernesto terminó sus vehementes memorias: «Habrá más revoluciones. Pidamos a Dios que se haga su revolución en la tierra como en el cielo.»

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NO ES PARA MI PECHO

La Jiribilla.
M.H. Lagarde La Habana


«Esta alta condecoración no era para mi pecho, sino para el pueblo de Nicaragua que también hizo su revolución, tan apoyada y defendida con tanta solidaridad por el pueblo de Cuba», afirmó el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal al recibir la Orden José Martí, la más alta distinción que otorga el Consejo de Estado de la República de Cuba.

Después de que el Presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón, colocara en su pecho la más importante orden cubana, el poeta de 78 años destacó la vieja relación existente entre los pueblos de Cuba y Nicaragua.

«Miles de maestros y médicos cubanos trabajaron y vivieron en Nicaragua y esta condecoración vincula, una vez más, a Cuba y Nicaragua», señaló el autor de Oración por Marilyn Monroe.

Vestido con su habitual indumentaria, blue jeans, sandalias y boina negra, Cardenal afirmó que Martí es también el autor intelectual de la revolución nicaragüense y que «La revolución nicaragüense es hija de la revolución cubana».

La vinculación entre los dos países, señaló el escritor, comenzó cuando su compatriota y poeta Rubén Darío se encontró en Nueva York a fines del siglo diecinueve con Martí, héroe de la independencia cubana.

Al final de su intervención el autor de En Cuba hizo público el tercer tomo de sus memorias, titulado La revolución perdida, que dedicó al presidente cubano: «Para Fidel y el pueblo de Cuba, de la Revolución que perdimos y volverá».

Minutos antes, en la ceremonia realizada en el Laguito, al oeste de la capital cubana, el también poeta y ensayista cubano, Roberto Fernández Retamar hizo un recuento de la vida del escritor y destacó la persistente defensa de la Revolución cubana realizada por su amigo nicaragüense.

En el acto estuvieron presentes los miembros del Consejo de Estado, Carlos Lage Ávila, José Ramón Balaguer, el ministro de Cultura, Abel Prieto y destacadas figuras de la cultura cubana.

Ernesto Cardenal, estudió filosofía y literatura en las universidades de México y Columbia (Nueva York) y tras su experiencia en un monasterio trapense de Kentucky, Estados Unidos, se ordenó sacerdote en 1965 y luego creó en su país la abadía de Solentiname, poderoso foco de la revolución de la vida cultural y religiosa americana.

Partidario de practicar una teología comprometida con el destino de los humildes combatió contra la dictadura del general Anastasio Somoza y fue nombrado ministro de Cultura en 1979 por el gobierno sandinista.

Entre sus obras destacan Epigramas (1961), Oración por Marilyn Monroe y otros poemas (1965) El estrecho dudoso (1966) y Homenaje a los indios americanos (1969), donde se observa una influencia clara de la poesía de la Beat generation.

Según los críticos, en su obra se mezcla el lenguaje místico con el épico, los problemas del proletariado de su pueblo con la magia de lo cotidiano; la ironía con la intensidad de la vida moderna.

Cardenal viajó la pasada semana a Cuba invitado por la Casa de las Américas, institución cultural que realizó una Semana de autor, del 18 al 21 de noviembre, dedicada al autor de Canto Cósmico.

El primer día del homenaje, Ernesto Cardenal leyó su conferencia «Somos polvo de estrellas», la historia del universo en 35 minutos y luego respondió a las preguntas del público.

En las jornadas siguientes, escritores e investigadores, entre los que se encontraban los cubanos Juan Nicolás Padrón, Guillermo Rodríguez Rivera, Joaquín González Álvarez y Jorge Luis Arcos, el inglés Jonh Lyons realizaron lecturas de textos sobre la obra del importante poeta nicaragüense.

La Casa de las Américas también sirvió de escenario a una muestra de la obra escultórica de Cardenal y el poeta de los Epigramas participó, además, en el lanzamiento del libro Seis cantigas del Cántico Cósmico, así como en la presentación del número 232 de la revista Casa de las Américas donde aparece publicado su texto «Preguntas sobre Cuba». Por estos días, en declaraciones a la prensa Cardenal aseguró que Cuba es «el único país en rebeldía contra el imperialismo», y por eso «el cerco que le han puesto». La Unión Europea se «plegó al imperialismo, capitalismo, neoliberalismo y a la globalización, que es una sola cosa».

Cardenal pronosticó el nacimiento de una «nueva revolución» a partir del movimiento antiglobalización contra el neoliberalismo. Tras la caída del socialismo, «vislumbramos con esperanza los albores de una nueva revolución que se viene levantando en toda la Tierra y es la de esos miles de jóvenes convocados (...) para protestar contra la guerra, el neoliberalismo y la globalización y anunciar que otro mundo es posible», aseguró Cardenal.

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_________________________________________________ La Habana celebra una vez más su fiesta y este año con una especial significación, ya que se cumple el 10º Aniversario del Hermanamiento entre ambas ciudades. Las entidades de la Comisión Ciudadana Barcelona-La Habana, que a lo largo del año trabajan para fortalecer los lazos de amistad y cooperación entre las dos ciudades, celebran con los siguientes actos el aniversario de la creación de la capital cubana que en esta edición cuenta con la especial colaboración del Distrito de Sant Martí.

Programa


Sábado 29 de noviembre
17,00 horas.
· Conferencia: “150 años del nacimiento de José Martí” a cargo del Sr. Armando Cristóbal, destacado escritor e intelectual cubano, miembro de la UNEAC.


19,00 horas.

· Acto institucional de presentación del Día de La Habana.

· Inauguración de la exposición “INTEGRACIÓN” de Iván Baró, pintura y Pablo Quert, collage. Ambos son artistas cubanos y residentes en Cataluña.

Colabora La Cámara de Comercio Hispano Cubana en Catalunya.
Se servirá un refrigerio



Lugar: Centro cultural La Farinera del Clot. Gran Via de les Corts Catalanes 837 / Escultor Claperós. Tel. 93 291 80 80

Transportes: Metro L1-Glòries, L2-Clot, Autobuses: 56, 60, 62, 92, N2



Sábado 29 de novembre
A partir de las 21 horas. La Fiesta

De las 21,00 a las 22,30 horas

· Degustación de platos y cocktails cubanos. Precios populares.

El ambiente musical con las últimas tendencias lo aportará Carlos Elías.



22,30 horas

· Actuación del grupo de música tradicional y popular cubana “PALO SANTO”

Lugar: Pabellón deportivo La Nau, ( a 150 metros de La Farinera, en el Parque del Clot)



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Actividades paralelas

Jueves 27 de noviembre
19,30 horas

· Conferencia: “La nueva geopolítica de los EEUU: Hoy Irak, mañana Cuba...” a cargo de la Ilma. Sra. Isabel Allende, Embajadora de la República de Cuba en España, Carlos París, catedrático de Ética de la UAM y Mateu González, sociólogo.

Lugar: Ateneu Bercelonès, Sala Verdaguer. C/ Canuda 6. Tel. 93 343 61 21

Viernes 28 de noviembre
19,00 horas

· Cineforum con la proyección del film “BALSEROS”, de Carles Bosch y Loris Omedes. El film lo presentarán los propios autores.

Lugar: Biblioteca Xavier Benguerel.

Avda. del Bogatell 17. Vila Olímpica. Tel. 93 225 18 64



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Pequeño ciclo de nuevo cine cubano



Jueves 4 de diciembre
19,00 horas

· Proyección del film “ENTRE CICLONES”, de Enrique Colina (2002)

Intérpretes: Yaima Torres, Mijail Mulkay, etc.



Jueves 11 de diciembre
19,00 horas

· Proyección del film “MIEL PARA OSHÚN”, de Humberto Solás (2002)

Intérpretes: Jorge Perugorría, Isabel Santos, Mario Limonta, etc.



Jueves 18 de diciembre
19,00 horas

· Proyección del film “HACERSE EL SUECO”, de Daniel Díaz Torres (2000)

Intérpretes: Enrique Molina, Peter Lohmeyer, Coralita Veloz, Ketty de la Iglesia, Rogelio Blain, Mijail Mulkay, Idelfonso Tamayo, Luis Alberto García, Raúl Pomares, María Esther Monteluz, etc.

Todos los films serán presentados por la periodista cubana Sra. Esther Barroso

Lugar: Biblioteca Xavier Benguerel.

Avda. del Bogatell 17. Vila Olímpica. Tel. 93 225 18 64



ENTRADA LIBRE A TODAS LAS ACTIVIDADES





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Organitzan:

Comissió Ciutadana Barcelona-L’Havana
Ajuntament de Barcelona
Asamblea Provincial del Poder Popular de Ciudad de La Habana
Arquitectes sense Fronteres

Autoritat Portuària de Barcelona

Cambra de Comerç, indústria i navegació de Barcelona

Casal d’amistat català-cubà de Barcelona

CETT
Comissions Obreres Barcelonès

Consolat de Cuba a Barcelona

Coordinadora D’A.A.V.V. i entitats de Nou Barris

Defensem Cuba

ESADE

Federació catalana d’ONG per al desenvolupament

Federació d’Associacions de veïns i veïnes de Barcelona

Federació de Societats Anònimes Laborals de Catalunya

Fira de Barcelona

Fundació Claror

Fundació Pau i Solidaritat

PISAN sl

RECOMAR

UGT Catalunya-Fundació J.Comaposada

Universitat Politècnica de Catalunya

Universitat Pompeu Fabra

Presentarán en La Habana libro sobre el complot para asesinar a JF. Kennedy

Cubadebate

"1963 El Complot", un libro que relata las agresiones que Estados Unidos venía realizando contra Cuba y que en aquel año alcanzaron uno de sus momentos cimeros, cuando la CIA proyecto asesinar al comandante Fidel Castro e inculpar al gobierno cubano con el asesinato de Kennedy, pretexto que sería utilizado para justificar una invasión militar a la Isla, se presentará en diciembre próximo en La Habana, según declaraciones a Cubadebate de su autor, el General (r) Fabían Escalante.

La Agencia Central de Inteligencia y el Sindicato del Crimen organizado de ese país, se habían unido, al triunfo de la Revolución cubana, para derrocar su gobierno y recuperar los intereses norteamericanos afectados por las medidas socio económicas y políticas tomadas en la Isla.

Tres fracasos, la invasión militar de Bahía de Cochinos, el desenlace de la Crisis de Octubre y finalmente el cambio por alimentos para niños de los mercenarios detenidos en la Isla, durante la primera aventura, fueron el detonante para que los dirigentes del exilio contrarrevolucionario cubano, declararan al presidente Kennedy traidor a su causa, particularmente aquel año en que éste proyectaba, ante los fracasos sufridos, una alternativa no militar al conflicto que ya duraba cuatro años.

Las operaciones de la CIA y la Mafia, los proyectos homicidas contra Fidel Castro y el análisis pormenorizado del plan para inculpar a Cuba en el magnicidio de Dallas son los temas fundamentales abordados. Se evidencia que el proyecto para asesinar a Kennedy comenzó en los inicios de aquel año, por lo que existió el complot tantas veces negado, donde un grupo de personas, entre ellas, oficiales de la CIA, mafiosos y cubanos contrarrevolucionarios, se confabularon para asesinar al Presidente norteamericano.

Determinar quien fue, desde donde dispararon y cuantas personas participaron es una tarea de las autoridades norteamericanas, pues fue allí donde se cometió el crimen. Por tanto, no puede ser nuestra pretensión esclarecerlo. Lo que queda claro al lector, es que Lee Harvey Oswald fue un participante y no el asesino solitario, como fue acusado.

El último capitulo está dedicado a relacionar elementos conocidos por el autor en sus investigaciones y que menciona a personas que pudieran estar vinculadas con el crimen con la finalidad de que esos elementos sirvan a otros, en Estados Unidos, a encontrar a los ejecutores, que según nuestro punto de vista, se encuentra enquistado dentro de la maquinaria gubernamental norteamericana.

Finalmente, una documentada cronología relaciona las principales agresiones ocurridas contra Cuba y los momentos descubiertos -a partir de abril de 1963- en el complot para asesinar al presidente John F. Kennedy.

LA CIA Y LA GUERRA FRÍA CULTURAL

LA CIA Y LA GUERRA FRÍA CULTURAL Frances Stonor Saunders analiza pormenorizadamente la actividad de la CIA en el mundo cultural europeo durante los años de la guerra fría con el rigor y el distanciamiento propios de una entomóloga. Proporciona datos, cifras, fechas, declaraciones. Los clasifica. Les confiere sentido. Su trabajo acaba resultando infinitamente más valioso y eficaz que si hubiera escrito un panfleto contra la CIA, por documentado que estuviera. Su libro rezuma honestidad. Y ganas de saber.

Javier Ortiz Madrid


La obra La CIA y la guerra fría cultural (Debate) hace ya dos años que se editó. Creemos que es un importante trabajo que no se debe ignorar ni olvidar por la vorágine de títulos que abruman en el mercado editorial. Para recordar su vigencia, nada mejor que las palabras de Javier Ortiz el día de su presentación.

Presentación de la obra del mismo título, de la británica Frances Stonor Saunders (Ed. Debate, 2001), en un acto que tuvo lugar en la librería Fuentetaja, de Madrid, el 15 de octubre de 2001, con asistencia de la autora.

Todas las lecturas son interesadas.

Incluso cuando no nos damos cuenta, también leemos interesadamente.

Estoy seguro de que muchos de ustedes lo habrán comprobado por propia experiencia: lees un libro a los veintitantos años, inmerso en una determinada realidad —y en un específico estado de ánimo—, y el libro te dice unas cosas, y te deja una impresión concreta. Vuelves a leerlo veinte años después, y te parece que fuera otro libro, del todo distinto: las enseñanzas de ayer se difuminan por completo y otras nuevas ocupan su lugar. No ha cambiado el libro: ha cambiado el lector. Hemos cambiado nosotros.

Finalmente, solo encontramos lo que buscamos.

Admito sin el menor recato que mi lectura de este impresionante trabajo de Frances Stonor Saunders ha sido interesada. Ferozmente interesada. No tanto porque me apasione la Historia de la guerra fría cultural —que ahora ya también—, como porque me apasiona el presente.

La autora ha hecho un trabajo de recopilación de datos que resulta conmovedor, a fuer de exhaustivo. No me cuesta nada hacerme cargo de las muchas dificultades con las que se habrá topado. De algunas, ella misma da cuenta en la Introducción. Otras imagino que las habrá omitido, por mero pudor.

Es difícil escoger una materia de investigación que cuente con fuentes de más difícil acceso. Incluso refiriéndose a una época ya relativamente lejana en el tiempo, es obvio que los protagonistas supervivientes tienen demasiado que ocultar, o que maquillar, o que reconvertir. La CIA, por su parte, tampoco se caracteriza por dar facilidades a quienes tratan de inspeccionar sus tétricos desvanes. La autora de este libro ha demostrado poseer una tenacidad y una presencia de ánimo envidiables.

Reconozco en ella el espíritu investigador anglosajón del que me convertí en ferviente admirador en el breve espacio de mi vida en que me dediqué a la indagación historiográfica. Invertí varios años en el estudio febril de la Historia de la Rusia zarista y de la posterior URSS, con el ánimo de hacer un ensayo biográfico sobre Jósif Stalin.

Tuve ante mí dos ejemplos contrapuestos. De un lado, el de los estudiosos anglosajones, con Edward Hallet Carr en primerísimo plano. Del otro, el de los analistas latinos, entre los que, por aquel tiempo, destacaba Charles Bettelheim. Los primeros analizaban la realidad rusa y soviética con actitud y pasión semejantes a la que hacen suyas los entomólogos cuando estudian la vida sexual de los himenópteros. Los segundos sucumbían, uno tras otro, a la irrefrenable pulsión de explicarnos «la verdad de lo sucedido», extrayendo las lecciones políticas correspondientes, para el caso de que nosotros no fuéramos capaces de hacerlo por nuestra propia cuenta. Bettelheim llegó al extremo de publicar tres tomos sobre la Historia de la Rusia Soviética: en el primero nos explicaba cómo había que interpretarlo todo, en el segundo refutaba lo dicho en el primero y nos explicaba cómo había que interpretarlo todo, y en el tercero refutaba los dos anteriores y, oh maravilla, volvía a explicarnos cómo había que interpretarlo todo. Sin cortarse un pelo.

Prefiero con mucho a los entomólogos.

Frances Stonor Saunders analiza pormenorizadamente la actividad de la CIA en el mundo cultural europeo durante los años de la guerra fría con el rigor y el distanciamiento propios de una entomóloga. Proporciona datos, cifras, fechas, declaraciones. Los clasifica. Les confiere sentido.

Pero no da muestra de estar izando ninguna bandera particular, salvo la del conocimiento de la realidad de lo sucedido. Por ello mismo, su trabajo acaba resultando infinitamente más valioso y eficaz que si hubiera escrito un panfleto contra la CIA, por documentado que estuviera. Su libro rezuma honestidad. Y ganas de saber.

Imagino que no hará falta que les diga que yo hubiera preferido que su documentadísimo trabajo no se refiriera al periodo de la guerra fría, sino al momento presente; que no se centrara en músicos, pintores y escritores, sino en los medios de comunicación de masas; y —ya puestos a pedir— que incluyera un amplio capítulo relativo a España.

Ocurre, sin embargo, que el libro que ella ha escrito ha sido posible (aun a costa de ímprobos esfuerzos), en tanto que el que yo pido sería directamente imposible. Pocas realidades tan bien escondidas como las que yo quisiera que se desvelaran.

Sin embargo —y retorno con ello al inicio, en el que hablaba de las lecturas «interesadas», este libro, por más que se centre en un tiempo pretérito y en un sector tan específico como es el de los escritores y artistas, nos proporciona claves de valor inapreciable para analizar la realidad presente, incluyendo la realidad del mundo de la comunicación de masas. Y eso es así porque Saunders, al describirnos la intervención de la CIA en el mundo cultural de hace décadas, nos devela lo que bien podría calificarse como «un modelo de actuación». Un modelo que, sin lugar a dudas —ella misma lo apunta—, ha sido utilizado también en tiempos posteriores y con respecto a otros sectores de interés estratégico para los EE.UU. Dicho de otro modo: aunque ella hable de la intervención de la CIA en el terreno estrictamente cultural, literario y artístico, en los principales países de la Europa democrática y durante los años de la guerra fría —esto es, aunque hable muy poco de los medios de comunicación de masas, no se refiera prácticamente para nada a España y no proporcione datos actualizados—, nos proporciona de hecho las herramientas necesarias para reconstruir lo que, sin duda, está sucediendo actualmente aquí y ahora.

¿En qué consiste ese «modelo de actuación» extraíble, a mi entender, de la obra de Saunders? Trataré de describirlo brevemente.

Primer punto que conviene retener: la reivindicación de la llamada «mentira necesaria».

Cuenta la autora cómo George Kennan, uno de los padres de la CIA, desarrolló en 1947 el concepto de «mentira necesaria» en tanto que componente esencial de la diplomacia norteamericana de posguerra. Kennan, situándose en la línea del sempiterno principio que justifica la utilización de cualquier medio, por odioso que resulte, siempre que el fin se considere correcto, propugnaba la puesta en pie de una tupida red mundial de complicidades intelectuales, culturales y periodísticas que permitieran a los EE.UU. expandir sus criterios. Esa red no debería dudar en recurrir a la mentira, la manipulación y la «intoxicación» a gran escala cuando ello resultara conveniente para los intereses norteamericanos.

Pocos meses después, y en sintonía con los criterios de Kennan, el Consejo de Seguridad Nacional norteamericano elaboró diversas instrucciones —entonces ultrasecretas, ahora ya accesibles, gracias al trabajo de Saunders— destinadas a impulsar no solo el desarrollo de esa red de propaganda, sino también el trabajo sistemático de «guerra económica, acciones directas, incluido el sabotaje... y de subversión contra Estados hostiles, incluida la ayuda a movimientos clandestinos de resistencia, grupos guerrilleros y grupos de liberación de refugiados». El CSN precisaba que esas acciones deberían «planificarse y ejecutarse de modo que las personas no autorizadas carezcan de pruebas de la responsabilidad del gobierno de los Estados Unidos, y que, en caso de ser descubiertas, el gobierno de los Estados Unidos pueda rechazar de forma convincente cualquier responsabilidad al respecto de ellas» (National Council Directive 10/2).

En 1949, el Congreso de los EE. UU. liberó al director de la CIA de la obligación de dar cuenta del uso que asignara a los inmensos recursos económicos puestos a su disposición. Era la única pieza que faltaba para que el plan pudiera llevarse a la práctica con total impunidad y a gran escala.

En el plazo de solo tres años, la Office of Police Cordination de la CIA, encargada de estas tareas bajo la tutela de Kennan, pasó de contar con 302 agentes a tener casi 6 000 servidores a sueldo, más de la mitad de ellos en el extranjero.

La CIA se ha mantenido fiel desde entonces a la «filosofía» de «la mentira necesaria» y a los métodos propugnados por Kennan para aplicarla, disponiendo para ello cada vez de más y mejores medios.

Hace una década tuvimos una llamativa muestra de su poder: recuérdese con qué entusiasmo participaron casi todos los medios de comunicación occidentales en la difusión de la patraña según la cual Iraq poseía un poderosísimo ejército, «uno de los más importantes del mundo», lo que podía llevar a Sadam Hussein a convertirse en «un nuevo Hitler», por lo cual era imperioso cortarle las alas de inmediato. Fue una «mentira necesaria» arquetípica.

Conclusión de utilidad bien actual que puede sacarse de esto: no hay ninguna razón para creer en la veracidad de las supuestas informaciones que se nos están proporcionando con respecto a los atentados del 11 de septiembre y a la red terrorista, supuestamente poderosísima, de Ben Laden, contra la que el Pentágono está librando su autodenominada Guerra Contra el Terror. No afirmo que todas las informaciones que se nos están dando sean mentira. Constato que no tendría nada de extraño que lo fueran. O que se trate de un batiburrillo de verdades, medias verdades y perfectas mentiras.

Hasta ahora lo sospechábamos. Ahora sabemos, gracias a Saunders, que hay decenas de funcionarios de la CIA, con abundantes contactos en el mundo entero, cuyo trabajo consiste en expandir «mentiras necesarias». Sabiendo eso, resulta imperioso deducir que al menos una parte de lo que se nos cuenta tiene que ser el fruto del trabajo de los fabricantes de «mentiras necesarias».

Es también extraordinariamente interesante la descripción que nos proporciona Saunders del modus operandi de la CIA en este terreno.

Lo primero que conviene retener de su trabajo de investigación es que, en contra de lo que alguna gente supone, la CIA no va repartiendo a gogó carnés de espía por esos mundos de Dios. Según cuenta —y documenta— nuestra autora, la CIA apenas suele tener agentes propiamente dichos en cada país, dedicados a estas tareas. Ni siquiera en los europeos. Lo que hace es tejer una amplia «red de complicidades» en la que atrapa a bastantes profesionales, muchos de los cuales ni siquiera saben a ciencia cierta que están trabajando para la CIA. Se ven impelidos a servir a sus designios sencillamente porque cobran, en metálico o en especie, de plataformas formalmente asépticas especializadas en la concesión de «favores»: ignotas publicaciones que pagan a precio de oro artículos que poco importa si alguien lee, fundaciones y asociaciones que subvencionan actividades de alto standing (cursillos, conferencias, debates, viajes de lujo, etcétera.), premios, honores y prebendas de origen más o menos oscuro... A veces ni siquiera necesita crear nada de eso ad hoc: se aprovecha de lo ya existente, proporcionando los fondos necesarios para las tareas de presunto mecenazgo.

Sus agentes explotan también mucho el lado «tripero» de los profesionales: las sobremesas relajadas en restaurantes de muchos tenedores configuran un excelente escenario para el establecimiento de lazos de complicidad.

Esto en lo que hace al trato directo con la gente más o menos influyente. Pero hay que contar también con las posibilidades que tiene la agencia de intervenir por la vía empresarial: nunca ha carecido de medios, directos e indirectos, para «persuadir» a tal o cual grupo empresarial o financiero de la conveniencia de invertir —o de no invertir— aquí o allá. Y no hace falta decir qué formidable capacidad de convicción otorga el poder accionarial.

No resulta nada difícil hacer la traslación de ese esquema de funcionamiento, minuciosamente descrito por Saunders, al mundo de los medios de comunicación de masas de la España de hoy (o de la Francia de hoy, o de la Alemania de hoy: tanto da). Conozco a un buen puñado de periodistas que tienen chollos rarísimos, sé de fundaciones y asociaciones que financian actividades de nulo valor intrínseco, me consta que se producen viajes de lujo de justificación prácticamente imposible, hay premios y becas genuinamente inexplicables... y ya casi mejor ni hablo de las comidas opíparas con sobremesas propicias a las confidencias. En ocasiones, incluso, me ha tocado participar a mí en alguna historia de ese estilo, más o menos de rebote.

¿Está la CIA detrás de todo ello? De todo, no; seguro. Pero es fácil que sí esté detrás de algo. Ignoro de qué. No sé a través de quién. Pero, insisto: es fácil que lo esté.

La siguiente pregunta es inevitable: en tal caso, ¿qué profesionales españoles de la comunicación serán los que trabajan para la CIA? No me refiero a gente que lo esté haciendo sin conciencia de ello —que de esos puede haber varias toneladas—, sino a los que lo hacen a sabiendas, porque están en nómina.

Admito que nunca había pensado en esa posibilidad. Pero, ahora que me le ha planteado tras la lectura del libro de Saunders, se me han venido a la cabeza sin demasiada dificultad cinco o seis nombres. Y me da que no debo de andar muy errado. Pero tampoco es cosa de hacer en público meras suposiciones, por bien traídas que parezcan.

Cierto es que la CIA no necesita comprar periodistas españoles a puñados para que nuestros medios de comunicación privilegien su versión de los acontecimientos. No lo necesita, en primer lugar, porque los mass media españoles se nutren en muy buena medida de los grandes medios norteamericanos trasmisores de noticias (las grandes agencias de Prensa, las grandes cadenas de televisión, etcétera), con lo que buena parte del trabajo ya les viene hecho, y convenientemente orientado. Tampoco lo necesita, en segundo término, porque buena parte de los profesionales españoles de la comunicación coinciden «espontáneamente», por así decirlo, con los puntos de vista del gobierno de Washington. No vale la pena empujar a nadie para que vaya por donde ya está caminando de buen grado.

Pero hay una vuelta de tuerca más para la que probablemente sí se requiere una intervención directa «sobre el terreno». Me refiero al control, altamente conveniente, sobre esa subespecie del periodismo que nutre el género de la opinión, de tanto peso en España, esto es, sobre los perpetradores del cúmulo de editoriales, columnas de Prensa y tertulias radiofónicas que se abaten a diario sobre nuestra sufrida población, que los absorbe con tan singular como desconcertante entusiasmo. La creación de una red de complicidades que «invite» a los periodistas de ese género a suscribir los puntos de vista más convenientes para los intereses estadounidenses tiene que ser, sin duda, un objetivo de las «antenas» de la CIA en España. Y doy por hecho que lo están persiguiendo con la máxima tenacidad, habida cuenta, sobre todo, del «prejuicio antiamericano» que se le presupone, no sé con cuanto fundamento, a una parte considerable de la opinión pública española.

No puedo probarlo por la vía positiva, como ya antes decía, pero lo infiero sin mucha dificultad por la vía negativa, a través de la simple constatación de lo complicado que resulta «no» sostener esos puntos de vista cuando se trabaja en la España actual para un gran medio de comunicación. Este humilde servidor de ustedes podría darles abundante cuenta de ello, si no fuera porque no está aquí para contarles su vida.

Termino. No sin antes disculparme ante la autora y ante la editorial por lo muy interesada que ha sido mi lectura de este libro. Mucho me temo que haberlo reconocido desde el comienzo no me exculpe demasiado. Permítanme que trate de compensarlo, así sea sólo en parte, diciendo que, aparte de para presuponer cómo trabaja la CIA con los medios de comunicación de la España de hoy, este libro es fundamental para saber cómo trabajó esa agencia en el mundo de los intelectuales y artistas en la época de la guerra fría.

Yo le estoy muy agradecido a Frances Stonor Saunders por haberse tomado el inmenso trabajo de averiguarlo. Y de contárnoslo.

Puedo asegurarles que, si se deciden a leer el libro, compartirán mi agradecimiento.

Jornadas en el País Vasco tratan de dar a conocer la visión de los intelectuales que viven en Cuba

Jornadas en el País Vasco tratan de dar a conocer la visión de los intelectuales que viven en Cuba José Daniel Fierro
WDS

Bajo el título "Vivir y pensar en Cuba", la asociación Euskadi-Cuba ha desarrollado, durante esta semana, unas jornadas en las que se ha dado a conocer la visión de los intelectuales que viven en la Isla. Las jornadas han ofrecido "una visión de Cuba diferente a la que aparece en los grandes medios" y han acercado al público la reflexión de los intelectuales que viven en la Isla, así como el "doble juego de los famosos disidentes, que trabajan al servicio del Gobierno de los EE.UU.", dijo una fuente organizadora.

Para los organizadores "Cuba es un símbolo de globalización solidaria, que envía 50.000 médicos a 85 países y desarrolla programas de cooperación". Sus ciudadanos cuentan con acceso gratuito a la salud, al cien por cien, notables avances en la igualdad de la mujer, educación gratuita y total escolarización.

Los encuentros se han realizado en Bilbao y en Vitoria. Y en ellos se han presentado tres libros que reflejan la actual situación cubana desde el punto de vista cultural, social y político. En las distintas presentaciones se contó con la asistencia de los respectivos autores y se establecieron debates interesantes y participativos.

El primero de ellos, que dio nombre a las jornadas, "Vivir y pensar en Cuba" recoge textos de 16 autores cubanos. Presente en las jornadas se encontraba Enrique Ubieta, autor de uno de los textos y compilador de la obra. Ubieta, destacado intelectual cubano, dirige la Cinemateca de su país y es, a la vez, el editor de la revista "Contracorriente".

En opinión de este escritor, "Cuba es un proyecto diferente a un mundo homogéneo". "No es un paraíso ni un infierno, sino un país que sufre las consecuencias de un bloqueo y realiza un esfuerzo colectivo por encontrar un camino alternativo a un mundo injusto".

Otro de los títulos presentados fue el de "El Camaján", en donde se relata el doble juego practicado por el disidente cubano Elizardo Sánchez y el negocio que supone ser disidente en Cuba. Igualmente estuvieron presentes los periodistas, autores del libro, Arleen Rodríguez y Lázaro Barredo.

Por último se presentó el libro "Disidentes o mercenarios", del periodista colombiano Hernando Calvo. Un libro imprescindible para conocer el implacable exilio de Miami, a través de entrevistas a los propios protagonistas.

La asociación Euskadi-Cuba es un colectivo de amistad y solidaridad con el país caribeño que le ofrece cooperación económica y material, así como "solidaridad política contra el bloqueo norteamericano y la manipulación de la realidad de la Isla". Entre sus iniciativas actuales destacan: el proyecto europeo estratégico "MediCuba" de envío de materias primas para la fabricación de medicamentos; el programa de recogida de basuras "Ciudad Habana"; el destinado al desarrollo integral del municipio habanero de San Miguel del Padrón y la iniciativa de construcción de viviendas económicas.

Creo en el socialismo perfectible, con los míos y no con la prensa extranjera

Creo en el socialismo perfectible, con los míos y no con la prensa extranjera Pedro de la Hoz
Cubadebate. 2003-11-15

Cuando alguien le preguntó por su vocación participativa en las circunstancias actuales, se definió como un hombre "que siempre he batallado con las ideas". En una de las canciones del disco dice que "mi garganta no sabe cantar / mi corazón no alza vuelo".

Un Silvio Rodríguez reposado, accesible, pero con la lengua filosa irreductible, fue el que la prensa, los amigos y los admiradores tuvieron ante sí ayer de tarde, en la sala Che Guevara de Casa de las Américas.

En un espacio que le es familiar desde los días tutelares de Haydée Santamaría, presentó su más reciente producción discográfica, Cita con ángeles, producido por los Estudios Ojalá.

Roberto Fernández Retamar, presidente de Casa y testigo de los tiempos fundadores de la renovación juglaresca de fines de los sesenta, calificó a Silvio como "la cabeza y el corazón de la Nueva Trova".

El poeta evocó los trabajos y los días del Encuentro de la Canción Protesta en 1967, los conciertos organizados por Harold Gramatges y Estela Bravo en aquella época y la primera grabación discográfica de Silvio, en una edición concebida por Casa para reunirlo con otros dos jóvenes valores del nuevo canto, Pablo Milanés y Noel Nicola.

Al contar cómo apreció Cita con ángeles, Roberto expresó que "primero leí las canciones como poemas y luego escuché los poemas como canciones".

Según Silvio, la idea de hacer el disco no surgió como proyecto orgánico hasta que se dio cuenta de que había tenido una explosión creativa entre fines del 2002 e inicios del 2003.

Quiso exponer los once temas del fonograma con la mayor desnudez posible, pero siempre apeló a recursos musicales que enriquecieran el discurso sonoro y para ello comprometió a su compañera Niurka González Núñez, quien ejecutó todas las flautas y clarinetes, y al tresero más brillante del firmamento cubano, Pancho Amat.

Otra cosa fue la experiencia del tema titulado, Cita con ángeles. En este se concentran la mayoría de las colaboraciones, desde Chucho Valdés y Frank Fernández hasta Tata Güines ("el Horowitz de las tumbadoras", subrayó), Leo Brouwer, Juan Formell, el violinista Ilmar López Gavilán y "tres ángeles amigos", Amaury Pérez, Noel Nicola y Vicente Feliú.

Confesó que el disco se fue concibiendo y sale en un momento feliz de su vida personal, cuando nació su hija Malva y casi al mismo tiempo su primer nieto, Diego.

Alguien de una agencia foránea, quiso después tentar al hombre político. Silvio fue rotundo en su respuesta. Habló del socialismo perfectible, reconoció errores cotidianos en nuestro entorno, pero declaró que "hay cosas que las discuto entre compañeros y no con la prensa extranjera".

Ante la campaña mediática que en los últimos meses se desató contra Cuba, explicó que hay que diferenciar entre "amigos a los que quiero mucho y mostraron una especie de enojo", a los cuales les dirá "mulato, qué pasó contigo" y otros que "aprovecharon la ocasión para quitarse de arriba a la Revolución".

Esta presentación fue seguida por internautas de decenas de países, quienes formularon preguntas. Desde Bolivia, el movimiento que encabeza Evo Morales envió un saludo. Al final, Silvio cantó.

RAZONES PARA OPONERSE AL ALCA

RAZONES PARA OPONERSE AL ALCA Osvaldo Martínez. Director del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM)
Cuba Socialista

Esta breve intervención tratará de hacer una cierta caracterización del ALCA y lo que pudieran ser ocho razones para oponerse a ese proyecto y finalmente algunas consideraciones sobre la alternativa posible.

Creo que el ALCA tiene una apariencia, que podemos calificar como inocente y técnica: simplemente concertar un acuerdo de libre comercio que es, en términos de teoría de la integración económica, una forma primaria de integración. No es ni siquiera una unión aduanera, ni mucho menos un mercado común.

Sin embargo, en lo sustantivo, el ALCA es mucho más que eso. No solamente es un profundo proyecto con implicaciones en términos de integración e incluso más allá de la integración, en términos de absorción, sino que implica comprometer profundamente el destino histórico de América Latina y el Caribe, pues aspectos tan importantes como la inversión, como la propiedad intelectual, se pretenden modelar en sentido neoliberal y aún más establecer jurídicamente este tipo de política al nivel internacional, de manera que sea imposible echarla atrás.

Pero aún más allá, veo que el ALCA es en realidad un pacto colonial de significado estratégico y algo así como la recolonización y la anexión virtual de América Latina, aunque se procese en computadoras, se publique en Internet y ocurra en estos comienzos del siglo XXI.

Es quizás la plasmación de un concepto que habría que explorar, algo así como un neocolonialismo neoliberal que se trata en el ALCA de hacer operativo a marcha forzada, ahora por la recesión en Estados Unidos; la pugna exacerbada por el pastel que no crece, pero no impide que existan en América Latina empresas públicas por privatizar, mercados importantes por controlar, activos estratégicos por dominar como petróleo, agua, biodiversidad, fuerza de trabajo barata por explotar. Quedan también competidores europeos y asiáticos por desplazar y competidores latinoamericanos reales como puede ser el caso de Brasil o competidores latinoamericanos potenciales, como serían en el caso de la integración latinoamericana autóctona aún por desarrollar.

En realidad esta forma de neocolonialismo neoliberal tiene elementos de intento de un nuevo reparto territorial entendiendo a América Latina como coto exclusivo para la acción del capital norteamericano y convirtiendo la región latinoamericana en su base regional para la competencia transnacional frente a otros centros de poder económico.

¿Por qué oponerse al ALCA? Lo califico como pacto colonial para la anexión, y no voy a incluir dentro de las razones para la oposición, ni la pobreza, ni la exclusión social, ni tampoco esa categoría tristemente ausente de nuestros debates, o al menos ausente de nuestro léxico que es la explotación y el saqueo. Cualquiera de ellas tiene fuerza suficiente para justificar la oposición, pero por conocidas no voy a insistir en ellas. Quisiera concentrarme ahora en otras razones para concretar esta necesaria e imprescindible oposición al ALCA.

En primer lugar porque el ALCA es por supuesto más neoliberalismo, lo cual es una verdad de perogrullo, pero no es simplemente más neoliberalismo sino es un escalón superior que implica una nueva cualidad y es que pretende convertir la ideología y la política neoliberal en normativa transnacional, esto es, encasillar la economía en un rumbo consagrado y plasmado en un tratado internacional, lo cual también se intenta, por supuesto, en la OMC. De esa forma, la política neoliberal no sería una opción modificable por la voluntad popular que se pudiera expresar democráticamente, sino que el ALCA sería -y la política neoliberal intrínsecamente asociada a él-, un compromiso jurídico internacional. Es una mutilación de la soberanía y es vaciar aún más de lo que están ya las democracias electorales existentes, pues las decisiones sobre política económica se arrebatan definitivamente a las personas y quedan en manos del mercado. Dominado ese mercado en lo interno por las transnacionales norteamericanas y en lo externo obviamente por las decisiones de política de Estados Unidos.

En segundo lugar, y esta es una razón a la cual simplemente voy a mencionar, pero sin intentar desarrollarla, es por la experiencia aleccionadora de el TLCAN o NAFTA.

El ALCA tiene una ventaja para los que pretenden analizarlo y es que ha aportado una especie de laboratorio de ensayo de su aplicación y los resultados de ese laboratorio de ensayo en pequeño que es el NAFTA, no arrojan resultados como para entusiasmarnos con el ALCA.

En tercer lugar creo que merece oposición el ALCA por pretender despojar a los países latinoamericanos de sus defensas elementales.

Pudiéramos decir que intenta quitarles el trato especial preferencial y aplicarles como principios generales de política la reciprocidad y el trato nacional. Sabemos bien que el trato igual entre partes desiguales equivale a profundizar y eternizar la desigualdad y cuán absurdo es ver en muchas ocasiones a representantes de gobiernos de países pequeños y pobres defender la no discriminación en abstracto. Es tan absurdo como que los discriminados en el desarrollo defiendan la no discriminación del poderoso y rico. Esto es más grave aún después que el TLCAN extendió el trato nacional no sólo al comercio de bienes, sino también a los servicios, a la inversión y a la propiedad intelectual.

Es también arrebatarle a los países latinoamericanos su derecho a regular su mercado, a regular su apertura, a regular su protección, imponerles una apertura que es la negación de lo que en la Historia hicieron para acceder al desarrollo todos los países que hoy son desarrollados.

Una razón más puede ser la extensión y la virtual generalización del libre comercio y el lucro de mercado a toda la vida social pretendiendo crear una sociedad de compradores y vendedores y no una sociedad de seres humanos solidarios y cultos.

La libre competencia, que en estado puro sólo existe en ciertos libros de economía puesto que ella no es real ni siquiera en las ventas de esos libros en las que siempre hay algún grado de manipulación del mercado.

Esa libre competencia y el lucro comercial se colocan por encima de cualquier otro principio; sean los derechos humanos, la equidad social, la protección del medio ambiente, la soberanía sobre los recursos naturales, y sabemos bien que acompañando al ALCA hay cosas tales como los apetitos de empresas norteamericanas por controlar totalmente la salud y convertirla en salud privada, la educación y convertirla en educación privada e incluso la recreación y convertirla en recreación privada para consumo de las élites locales capaces de pagarlas.

Una razón más puede ser lo que podríamos llamar la cruzada antiestado y antiempresa pública, lo cual por supuesto, es uno de los lugares comunes del neoliberalismo, pero en los textos del ALCA, se somete a la empresa pública, esa empresa pública que todavía subsiste en América Latina, a una disciplina de libre competencia que la hace perder su sentido, la desnaturaliza. Por más que sabemos que la historia de la empresa pública en América Latina no es siempre una historia agradable y sabemos por supuesto que en ella hubo y hay elementos de clientelismo político, de ineficiencia y de corrupción, el combate contra estos aspectos de la empresa pública se convierte no en una denuncia por enmendar errores, sino en una cruzada que no se contenta con la desaparición de empresas públicas que ya ha tenido lugar, sino que pretende transformar las que quedan en entes desnaturalizados imponiéndoles una disciplina de libre competencia y de lucro comercial que les hacen perder su necesaria esencia de servicio social, de empresas de la nación y quedan en la práctica dentro de la normativa del ALCA sin otra alternativa más que plegarse al mercado.

En los textos en negociación del ALCA se le aplican leyes antimonopolio a la empresa pública mientras que en el enorme y estratégico sector de la propiedad intelectual queda establecido y consagrado el monopolio privado.

Una razón más sería la conversión de los estados en verdaderos subordinados económicos y jurídicos de las empresas transnacionales.

Se trata simplemente de fomentar la nueva relación empresa-estado en la cual la empresa transnacional se convierte en un sujeto colocado al mismo nivel e incluso en ocasiones por encima del estado nacional, modificando lo que fueron bases tradicionales del derecho internacional basado en relaciones entre estados soberanos.

Esa relación empresa-estado y el mecanismo de resolución de disputas en paneles internacionales colocados fuera de la jurisdicción de las leyes nacionales, es un verdadero monumento a la pérdida de soberanía y a la subordinación negociada y tolerada.

Lo que vemos en el capítulo sobre los llamados requisitos de desempeño es la versión invertida de lo que fue el Código de Conducta para Empresas Transnacionales, que hacen unos 25 años los países del Tercer Mundo plantearon como una de sus demandas ante el capital transnacional. Ese mismo código de conducta ahora esta invertido. Ahora a quien se le exigen requisitos de desempeño no es a las Empresas Transnacionales, sino a los estados y ahora se trata de consagrar jurídicamente todo lo que el estado no puede hacer para no perturbar la buena salud de la empresa transnacional.

En la versión ALCA de la relación empresa-estado éste último se compromete a no ser estado, sino simplemente garante de la libertad y de la impunidad del capital transnacional. Igualmente en el apartado sobre política de competencia, en el cual en los textos del ALCA y en textos que se puede sospechar que son propuestas norteamericanas, se llega a proponer la creación de una agencia autónoma dentro de las estructuras de gobierno de América Latina que tendría la misión de evitar la distorsión del mercado por la acción de monopolios oficiales. La obsesión son los monopolios oficiales, y puesto que se habla de crear una agencia autónoma, se puede pensar que podría tener el rango de un banco central o de una contraloría. Sería algo así como el estado colocando en su estructura una agencia para maniatarse a sí mismo. Es no sólo el mercado cautivo, sino el estado cautivo y al mismo tiempo guardián de su propio cautiverio.

Una razón más sería la falsa promesa del acceso a mercados, acompañado de la retórica del libre comercio, mientras en términos reales, se practica el proteccionismo selectivo por parte de Estados Unidos mediante subsidios encubiertos. Ochenta mil millones de dólares anuales se destinan a subsidios agrícolas en la economía de Estados Unidos acompañados de medidas antidumping, Ley de Comercio Exterior que tendría una estatura jurídica por encima del ALCA y por el agujero negro de las barreras técnicas al comercio y las medidas fitosanitarias.

Y por último, por pretender el ALCA aniquilar los intentos de integración autóctona de América Latina por imperfectos que éstos hayan sido y sustituirlos por esa integración subordinada que tiende hacia la absorción de la región por parte de Estados Unidos.



Unas breves palabras sobre la alternativa.


En algunas ocasiones, en debates sobre la alternativa, se puede escuchar un argumento paralizante: nada puede hacerse porque no está elaborada una alternativa. Podemos criticar el ALCA, criticar la política neoliberal que es casi su equivalente; pero nada puede hacerse porque no hay una alternativa elaborada. Sobre esto es conveniente comentar que si entendemos la alternativa como un documento escrito, como una construcción intelectual, podemos decir que existe ese documento y esa construcción intelectual, elaborada por la Alianza Social Continental en un documento llamado "Alternativa para las Américas". Pero aún más que eso, todas las alternativas siempre se gestan, se construyen a través de un proceso de lucha. Y me atrevería a decir que la alternativa en primer lugar es la lucha y la resistencia frente al ALCA, puesto que sin esa lucha y sin esa resistencia entonces nunca habrá alternativa. La plasmación concreta de esa alternativa no sería tanto el resultado de una construcción intelectual destinada a ser la alternativa, sino el resultado de un proceso de lucha y eso es llevar el ALCA a la agenda de los pueblos.

Conectar el ALCA con la vida de los pueblos que es amenazada y negada por éste proyecto. Sacar el ALCA de esta especie de cápsula espacial, comercial, financiero-tecnocrática y llevarla a ser explicada en términos concretos y reales en los resortes cotidianos de la vida de la gente, es el primer elemento de construcción de una alternativa. La realidad es que en América Latina y el Caribe el ALCA sigue siendo desconocido por las grandes masas de población. El ALCA sigue siendo un acuerdo técnico negociado en virtual secreto por especialistas. La gran tarea del momento es divulgar la realidad del ALCA.

LA RESPONSABILIDAD INTELECTUAL DE NOAM CHOMSKY

LA RESPONSABILIDAD INTELECTUAL DE NOAM CHOMSKY
Arleen Rodríguez Derivet*.
El Economista de Cuba

Al fin ha estado en La Habana el más citado de los intelectuales de nuestra época. Noam Chomsky y su esposa Carol -que lo ampara del excesivo asedio de la prensa y cuida su agenda de una sobrecarga dañina a su salud- tuvieron que sufrir el via crucis que impone a sus ciudadanos la política norteamericana contra los viajes a Cuba, pero no renunciaron a estar en la Isla en uno de los tantos momentos de amenazas imperiales sobre los destinos cubanos.
Atilio Borón, con su extraordinaria capacidad de convocatoria y su hermosa y valiente decisión de reunir aquí al Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) que preside, es el responsable de este encuentro y también de esta entrevista, pactada para 40 minutos y cumplida en una hora y media que no se hizo sentir en la suave charla con un hombre, impresionantemente brillante y humilde a la vez, sereno y hasta tierno, que todavía se sonroja cuando lo elogian y posee la difícil virtud de la coherencia total.
Y aunque no hay que estar totalmente de acuerdo con él - de hecho ni siquiera todos sus partidarios lo están ciento por ciento- es difícil sustraerse de la reverencia que inspira la exposición de sus ideas: lúcidas, meditadas y preñadas de conocimientos tan vastos que parecen aprehendidos en siglos y no en años de observación crítica de la realidad.
Por donde empezaron a discutir sus ideas los cientistas sociales reunidos por CLACSO en La Habana, comenzamos el diálogo con Chomsky, que incluyó, como era de esperar, la compleja contemporaneidad, la responsabilidad de los intelectuales, las amenazas contra Cuba y la Humanidad, el bloqueo y hasta un tema de particular interés para los cubanos como la suerte de cinco compatriotas presos en Estados Unidos por combatir al terrorismo. En síntesis, aquí se enlazan nuestras preguntas y sus respuestas, agradecidas de una traducción impecable y aportadora de la investigadora y académica cubana Esther Pérez, del Centro Memorial Martin Luther King.

EL "PODER DEL VETO" QUE DA EL PETRÓLEO

Los eventos de CLACSO en La Habana comenzaron con una polémica sobre el concepto imperialismo colectivo, a propuesta de Samir Amín y con un consenso sobre su advertencia de que estamos al borde del apartheid global. Durante el debate, que fue intenso y prolongado, Chomsky permaneció callado. Pero en nuestra plática a la mañana siguiente defendió la tesis de Amín:

"Creo que puede haber mucho debate en torno al imperialismo colectivo, no obstante existe un consenso más o menos formal en departamentos de economía universitarios y en foros económicos de que es más o menos cierto. Por supuesto, ellos no usan la palabra imperialismo, pero en los más importantes medios de la prensa económica ya se puede leer el término de gobierno mundial de facto, refiriéndose al G-7, que en realidad es el G-1 y donde el FMI, el BM y las grandes corporaciones transnacionales forman una red muy integrada y vinculadas a los estados poderosos. Una red integrada de sistemas de poder.

"Los medios de inteligencia y los planeadores militares de los Estados Unidos predicen que se profundizará la brecha entre los más ricos y los más pobres y buena parte de ellos se dedican a pensar cómo controlar a esos crecientes grupos de población que quedarán cada vez más en la pobreza y cada vez más alienados y separados de las riquezas mundiales.

"Esto significa que sin bien nunca utilizarían las frases de Samir Amín de apartheid global o imperialismo colectivo, sí están describiendo el mismo fenómeno y también están de acuerdo en que existen contradicciones internas: las grandes empresas transnacionales tienen de hecho su sede en un país y dependen de esos estados para subsidios, protecciones, etc, así que son parcialmente nacionales.

"También es un entendido bastante común que el mundo cambió, de la inmediata postguerra (II Guerra Mundial) en la que los Estados Unidos eran claramente dominantes a una etapa nueva que surgió hace unos 30 años y que básicamente se describe como tripolar.

"Los tres polos son Norteamérica con el centro en Estados Unidos, Europa con su centro en Francia y Alemania y Asia que hace 30 años tenía un claro centro en Japón, pero donde la situación se ha hecho más compleja con el crecimiento de los tigres asiáticos y el reciente crecimiento de China.

"Si uno mira esas tres regiones encuentra que son comparables desde un punto de vista económico, social y otros. El nordeste de Asia es la región de más rápido crecimiento, su PIB es superior al de los Estados Unidos y retiene alrededor de la mitad de la divisa. Y esto crece. En estos momentos hay más comercio entre el nordeste de Asia y los Estados Unidos y Europa, que entre Europa y los Estados Unidos.

"La única dimensión en la cual el poderío de los Estados Unidos es incomparable con los demás es la dimensión militar. De hecho los EU gastan actualmente más que todo el resto del mundo en la esfera militar y su desarrollo tecnológico en ese campo es incomparable con el de los demás países. Y esto aumenta rápidamente. Hay planes para enormes expansiones de la esfera militar. Por supuesto, esto está teniendo las consecuencias que se podrían esperar. Rusia están expandiendo rápidamente su desarrollo militar y probablemente China lo hará también.

Las respuestas de Chomsky a la primera interrogante se extendieron a los antecedentes de las guerras que padecemos hoy y lo que define como "el reconocimiento de los planeadores norteamericanos de que tener el control del petróleo del Medio Oriente les daría lo que llaman "poder de veto" sobre las acciones de los demás.

"Buena parte del Plan Marshall -afirma- estuvo dirigido a transformar a Europa de una economía basada en el carbón a una economía basada en el petróleo, porque Europa disponía de carbón, pero Estados Unidos controlaba el petróleo. Por supuesto, Japón y Europa lo entienden muy bien y en los últimos 50 años han estado tratando de establecer accesos independientes a las fuentes fundamentales de energía que están en el Golfo Pérsico.

AMÉRICA LATINA NO ESTÁ FUERA DE LOS PLANES

"Esta es una cuestión crucial para el nordeste de Asia y Asia Central - según Chomsky- En el caso del nordeste, hay fuentes de petróleo en Siberia y hay grandes problemas en torno a la construcción de oleoductos por donde Irán puede efectivamente safarse del control norteamericano de las fuentes de petróleo. De manera que casi todos los problemas centrales del mundo actual están vinculados, mezclados con todas estas tensiones, conflictos, confrontaciones.

"Y eso también tiene que ver con América Latina -advierte-. Si uno observa las proyecciones de los servicios de inteligencia de los EU, ellos predicen que en los próximos 15 años alrededor de dos tercios de las reservas mundiales de petróleo estarán en el Golfo Pérsico y hay que ejercer control sobre ellas.

"Pero hay que distinguir entre control y acceso. Las misión es controlar las reservas pero no utilizarlas. Los EU utilizarían las fuentes más confiables, más seguras del hemisferio occidental como el occidente de África y la región andina. Una de las preocupaciones fundamentales con la región andina es que es una zona productora de petróleo. Y lo mismo sucede con África occidental. Occidente está tratando de controlar los conflictos en esa región porque es abastecedora de petróleo, fundamentalmente de los Estados Unidos.
En Guinea Ecuatorial, un país del que casi no se habla, hay muchísimo petróleo y un dictador que es un criminal pero que es recibido en Estados Unidos con honores, de la misma manera que recibían a Sadam Hussein en su momento.

LA GUERRA FRIA, UNA EXCUSA, NO UNA CAUSA

"Esto es lo que ha sucedido en los últimos 50 años, aunque los apologistas del sistema siempre lo achacaron a la Guerra Fría, aunque no tenía nada que ver con la Guerra Fría y después de ella sigue sucediendo.

"Lo mismo se aplica al caso de Cuba. Durante la Guerra Fría , el pretexto para la hostilidad hacia la Isla era que Cuba era una avanzadilla del imperio soviético. Después que terminó la Guerra Fría lo que sucedió es que la presión contra Cuba se ha hecho más fuerte y no más suave, demostrando que en realidad eso no tenía nada que ver con la Guerra Fría.

"En realidad si se miran cada uno de los incidentes de ese período: Guatemala, Chile, Viet-Nam, Nicaragua, lo que encontramos es que en realidad la Guerra Fría tenía muy poco que ver con esos asuntos, era muy marginal al conflicto. Era una excusa no una causa. Por eso todo continúa igual, incluso después de la caída de la Unión Soviética.

"En realidad la Guerra Fría en sí misma se puede explicar en términos de un conflicto Norte-Sur. Rusia era el Tercer Mundo original, un país neocolonizado por las potencias occidentales y no se podía permitir su desarrollo independiente, por eso fue invadida en 1918. Y toda la historia de la Guerra Fría de 1918 hasta principios de los 90, puede explicarse en términos de confrontaciones coloniales como las que han ocurrido en los casos de Nicaragua, Chile, Cuba, etc.

"Si se mira lo que ha sucedido en Rusia después de la caída de la URSS se observa una regresión a su estado colonial o neocolonial: la economía colapsó completamente, los servicios de salud se desintegraron, millones de personas han muerto y ahora el país produce materias primas para Occidente...

Que ese país no haya sufrido invasiones, Chomsky lo explica en que " Rusia siempre fue una potencia militar sumamente fuerte, incluso durante el siglo XIX. Esa es la diferencia con casos como Chile, Cuba, Nicaragua, etc... Pero aparte de ese fector, la Guerra Fría tuvo muchos elementos de lo que se suele denominar como un conflicto entre el Norte y el Sur.
UNA CRÍTICA SIN PRECEDENTES

Recordando que inmediatamente después de los sucesos del 11 de septiembre del 2001, él hablaba de "opciones políticas" que la administración norteamericana actual ha desechado en función de la opción militar, preguntamos a Chomsky sobre el comportamiento de esas opciones y tendencias en Estados Unidos hoy. Y fue enfático al marcar una evidente "división en la elite política norteamericana acerca de este punto".

" Por ejemplo- comenta- si se observa la actual administración Bush, lo cierto es que ha estado sujeta a enormes críticas de la elite de Relaciones Exteriores. La crítica en torno a la guerra de Iraq no tiene precedentes. Ciertamente, existe un consenso acerca de los objetivos de esa guerra, pero existen también muchas divisiones acerca del uso de la fuerza militar o de la amenaza de su uso para lograr esos objetivos compartidos.

"Una parte sustancial de la elite preferiría utilizar formas económicas, políticas, para lograr lo que esencialmente son los mismos fines. No se trata de una objeción moral, se trata de una objeción pragmática, porque entienden perfectamente que el uso creciente de la fuerza militar, aumenta las amenazas mundiales y en particular contra los Estados Unidos.
"En otras palabras, si usted anuncia con voz fuerte que va a atacar a la gente, la gente no se va a quedar sentada diciendo sí por favor, atácame, sino que probablemente recurrirá a medios de autodefensa. Y los medios de defensa que están a su alcance son el terrorismo y las armas de destrucción masiva. Y para las grandes potencias, como Rusia, de entrar en una carrera armamentista.

"Esto crea reales amenazas para la especie humana. El nivel de capacidad de destrucción existente amenaza a la especie. Y los dueños del mundo no quieren verlo destruido. En el Foro Económico Mundial, que es la reunión de los dueños del mundo, cuando Collin Powell presentó el punto de vista de la administración Bush, fue recibido de manera bastante hostil y casi no pudo hablar.

YA NO HACEN FALTA LOS GOLPES MILITARES

"Lo que pudiéramos llamar los sectores más moderados preferirían utilizar métodos llamados neoliberales para lograr la estrangulación y el control.
Eso es muy claro en el caso de Brasil. Hace 40 años en Brasil había un gobierno suavemente populista, el de Joao Goulart y la administración de Kennedy no pudo tolerarlo, así que organizó un golpe de estado para derribar a ese gobierno.

"Hoy en día, el presidente de Brasil es un líder mucho más significativo, con mayor apoyo popular que el que Goulart jamás tuvo y sin embargo no hay golpe militar. Hay muchas razones para ello, pero la fundamental es que no es necesario. Las medidas neoliberales, implementadas sobre todo durante la administración Clinton, significan que no hay espacio para una formación económica democrática. Y las medidas neoliberales fundamentales, como la liberalización de los flujos de capital y las privatizaciones, tienen resultados económicos bastante dudosos, probablemente negativos, pero tienen un efecto muy claro en impedir la posibilidad de que los estados adopten alternativas.

"Si se observan, por ejemplo, los acuerdos del GATT que se discuten y se implementan en la actualidad, esto se apreciar muy claramente: cuando se privatizan servicios como los de agua, de educación y se ponen en manos de tiranías que no tienen que rendir cuentas a nadie sobre su gestión, obviamente la arena pública se reduce mucho y los estados tienen muy pocas opciones.
De manera que puede existir una democracia formal, pero con muy pocas posibilidades. Existe el voto, pero muy pocas cosas por las cuales votar excepto quién va a ser el jefe de la Policía local. Y hasta cierto punto ocurre lo mismo en los países ricos, industrializados.
"Las corporaciones son hijas de los estados, pero también son tiranías que no tienen que rendir cuentas de su gestión, por lo tanto en la medida en que se transfieren decisiones a estas corporaciones, los estados pierden capacidades, porque el único fin de ellas es aumentar sus ganancias con ayuda de la ley.

ADAM SMITH SE REVOLVERÍA EN SU TUMBA

"El imperialismo colectivo sobre el que hablábamos anoche, también tiene una consecuencia, un referente en estos países, es una embestida fundamental contra la democracia e incluso contra el capitalismo liberal clásico. Adam Smith se revolvería en su tumba si viera lo que está pasando. Él estaba muy opuesto a lo que hoy llamamos corporaciones.

"Hace alrededor de cien años, los estados crearon las corporaciones y les cedieron derechos de personas naturales. Pero en realidad se trataba de "personas patológicas". Por ley se les exige a los que dirigen las corporaciones que sean absolutamente inhumanos. Por ley están obligados a tener como único objetivo, incrementar las riquezas de los accionistas. De hecho están obligados a oprimir y a explotar lo más posible a otras personas sin tener para nada en cuenta el bienestar de esas otras personas.

"Pueden fingir ser benevolentes, pero siempre será una ficción. Lo pueden hacer hasta como cuestión de relaciones públicas, para mejorar su posición en el mercado. Porque si lo hicieran de manera genuina, sería ilegal, podrían estar sujetos a un proceso legal.

"Para hacer un analogía: es como crear un tipo de persona que está impedida de darle comida a un niño hambriento bajo amenaza de ir a la cárcel. Pero, además, no se trata de personas de carne y hueso. Tienen más poder que muchos estados y los mecanismos neoliberales les conceden derechos que trascienden con mucho los derechos de las personas.

CUANDO LAS CORPORACIONES IMPORTAN MÁS QUE LAS PERSONAS

"Muchas de las cosas subyacentes bajo la discusión de Cancún, tenían que ver con el derecho a la nacionalidad, en el sentido de que las corporaciones sean consideradas nacionales, que por ejemplo si General Motor va a México, sea considerada una corporación mexicana. Por supuesto, si un mexicano va a Nueva York, no puede exigir que se le trate como un ciudadano de los Estados Unidos.
"Mientras, según las reglas de la OMC, se fuerza a México a eliminar todo lo que podría limitar sus negocios con el pretexto de que se estarían limitando los derechos de la GM.
"Por detrás de los debates de Cancún y de manera mucho más importante que la cuestión de los subsidios a la agricultura, lo que subyacía era si las corporaciones tendrán derechos enormemente mayores que los de cualquier persona natural.
"Y esas corporaciones son también personas patológicas en el sentido de que tienen que propagarse, tienen que crecer, incrementar su poder y su riqueza. La patología reside en que tienen que destruir lo que encuentran a su paso.

VACIAR LAS CONCIENCIAS HUMANAS

Chomsky advierte con alarma "otro aspecto de la cuestión. La croporaciones entienden que para lograr sus objetivos tienen que alterar la conciencia de las personas de carne y hueso, tienen que convertirlas en criaturas patológicas, cuyo único objetivo en la vida es consumir sin ocuparse de nada más.
"Tienen que expulsar de las mentes de las personas sentimientos naturales de los seres humanos como la solidaridad, la simpatía, la generosidad. Solamente deben tener un objetivo que es acumular más zapatos o cualquier otro objeto.

"Realmente miles de millones de USD y enormes esfuerzos creativos se invierten en tratar de crear esta imagen del mundo que las personas deben asumir.

Tal como hizo en su conferencia magistral en CLACSO, Chomsky ejemplificó sus preocupaciones con la expectativas que podría generar en un joven cubano las películas que ve de los Estados Unidos, porque en ellas "lo que encuentra son personas exclusivamente dedicadas a consumir. No va a encontrar a personas que no tengan trabajo o tienen que trabajar 50 horas a la semana o no tienen salud pública o no tienen educación. Eso desaparece totalmente.
"Nuevamente se trata de que las corporaciones están obligadas por ley a crear esta imagen y estas necesidades y eso ocurre desde la primera infancia, desde los primeros años de la infancia se trata de crear esa patología en las personas.
E insiste que "si uno relee a Adam Smith, va a econtrar que él creía en la igualdad. De hecho su planteamiento sobre los mercados consistía en que en condiciones de libertad, los mercados conducirían a la igualdad. La emoción humana fundamental para Adam Smith era la solidaridad y no la acumulación de riquezas. De hecho la frase "la mano invisible" aparece una sola vez en su libro La riqueza de las naciones y básicamente en una discusión con lo que hoy llamamos neoliberalismo.
"El análisis que hacía en ese momento era que los comerciantes y los productores británicos producirían en Gran Bretaña, invertirían sus capitales allí y por tanto Gran Bretaña estaría protegida de las arremetidas del comercio internacional. Para Adam Smith esa era la "mano invisible".

"La idea de conceder derechos, como si fueran personas, a entidades abstractas,artificiales, habría resultado escandalosa para los liberales clásicos", sostiene Chomsky.
"Para ellos, los derechos residían en las personas y no en entidades abstractas. De hecho, si uno mira a los debates de hace un siglo, cuando los estados estaban creando las corporaciones, lo que encuentra es que los conservadores, es decir, los liberales clásicos, condenaron este hecho de manera muy fuerte, calificándolo de "feudalismo" o "comunismo" - en este último caso refiriéndose a la forma estatista del comunismo, es decir tomar el poder de manos de las personas y colocarlo en el estado-.

"Y si miramos a este siglo, lo que vemos es el crecimiento de una de las formas de lo que llamamos totalitarismo. En el siglo XX se desarrollaron tres formas de totalitarismo. Una es el fascismo. Otra fue el bolchevismo en la forma que adoptó en Rusia. Y la tercera son las corporaciones.
De hecho, los orígenes de estas tres formas son bastante similares. Sus orígenes intelectuales están en fórmulas neohegelianas acerca del hecho de que las entidades de ese tipo pueden tener derechos por encima de las personas.

ESTADOS UNIDOS NO PRACTICA EL LIBRE COMERCIO

Le comento A Chomsky que resulta polémico el argumento, porque, como dice el dicho, "de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno". Adam Smith puede haber tenido muy buenas intenciones al sugerir la liberación del mercado, pero esa liberalidad ha terminado es el desastre que estamos viviendo hoy. ¿O no?

Y el politólogo vuelve a defender a los clásicos del liberalismo porque considera que "no existe nada que se pueda llamar el mercado. Los mercados están constituidos por los poderes estatales. Una de las cosas con las que no estoy de acuerdo y que se dijeron el primer día del debate aquí, es que se asume que Estados Unidos está a favor del libre comercio, que lo postulan, que lo practica. Eso no es cierto.

"Al comercio se le ha atribuido un significado, que Adam Smith se halaría los pelos si lo escucha.
"Tomemos el caso de los EU y México. Antes de la firma del TLC, la mitad del comercio entre ellos era comercio interno de las corporaciones, de manera que digamos, General Motors tomaba partes y piezas fabricadas en Indiana, las enviaba a México. Allí se ensamblaban con trabajo muy barato y después se volvían reexportar hacia los EU. Eso no es comercio en el sentido que le daría ningún liberal clásico a esta palabra. Se trata de un intercambio interno dentro de un sistema totalitario, el de las corporaciones, dentro de un sistema de comando centralizado.
"Todo el mundo dice que el efecto del TLC ha sido aumentar el comerio entre México y los Estados Unidos. De hecho, antes de la firma del TLC, alrededor de la mitad del comercio era este tipo de interacciones de una corporación y ahora es alrededor de dos tercios. Ningún economista liberal clásico llamaría a esto comercio. Se trata de interacciones dentro de una institución de mando centralizado.
"Si se mira a otros lugares, podría llegarse a la conclusión de que alrededor del 70 por ciento de lo que se llama comercio es este tipo de interacciones. El otro elemento crucial es que la economía de los EU depende de una manera tremenda de un sector estatal dinámico. Una de las causas fundamentales del crecimiento del gasto militar es crear una cobertura para el sector público, a fin de dar paso a la nueva economía.
"Para ser concretos: todos los componentes de la maravillosa nueva economía: las computadoras, las telecomunicaciones, internet, etc, fueron desarrolladas por el sector estatal. Mi propia universidad (MIT de Masachusetts) es un canal para recibir fondos públicos que se dirigen a investigación y desarrollo para ser entregados luego en manos privadas si resultan útiles para producir ganancias.
"El caso de MIT es típico. Si se buscan los fondos que recibíó en los años 60 y 70, se encontrará que eran fundamentalmente de fuentes militares. Eso ha ido cambiando después. Ha ido decreciendo el componente militar y ha ido creciendo el de instituciones tales como el Instituto Nacional de Salud y otras relacionadas con la Biología, lo que tiene que ver con un reconocimiento de que si bien el penúltimo componente de esta nueva economía fue la electrónica, el último es la Biología y las áreas relacionadas: genética, biotecnología.
"Hay que hacer que el público financie la investigación y desarrollo en estos campos para después transferir esos resultados a manos privadas si son útiles para recibir ganancias.
"Estos acontecimientos son interferencias radicales en el mercado. Y no son perfiféricos. Son el centro de la economía. Y lo mismo sucede en casi cualquier sector que miremos: el láser, los containers, el turismo, la aviación comercial... todos son sectores donde vemos prácticamente el mismo desarrollo: el público paga, la población paga por la investigación y desarrollo y si resultan comercialmente viables, son entregados a manos privadas.
"Lo mismo sucede con Internet, durante 30 años estuvo en un terreno público y fue transferida a manos privadas hace seis o siete años. Tengo algunas cómicas experiencias personales al respecto: yo tengo una hija que durante la década de los 80 vivía en Nicaragua y como los EU estaban en guerra con Nicaragua en ese época nos era muy difícil comunicarnos, no podíamos llamarnos por teléfono, no había manera de enviarnos correos, sin embargo, podíamos comunicarnos perfectamente por la red de comunicación militar que posteriormente se transformó en Internet.

EL PRIVILEGIO DE LOS INTELECTUALES

En el espíritu de CLACSO y de su ensayo clásico sobre la responsabilidad de los intelectuales no podía faltar en nuestro diálogo la demanda de actualización de sus criterios al respecto. Y como otras tantas veces, Chomsky reiteró su tesis de que "los intelectuales no son más que personas con privilegios.
"La diferencia entre un taxista y un profesor universitario, ¿cuál es esencialmente? Que el profesor universitario tiene más recursos, más educación, más privilegios y puede ponerlos al servicio de acciones que tanto él como el taxista podrían hacer: la preocupación por otros seres humanos, la solidaridad, la disposición a crear un mundo mejor, etc. Se trata sencillamente de que tiene más responsabilidad porque tiene más recursos y que si opta por asumir esa responsabilidad puede hacerlo.
"Los intelectuales son los que escriben la historia, de manera que cuando uno lee la historia lo que encuentra en ella es la referencia a intelectuales que retan al poder, que luchan por la verdad, la belleza, la virtud, cuando lo que ocurre en la realidad es muy diferente.
"Es cierto que ha habido intelectuales que han enfrentado el poder, pero ellos han sido suprimidos, sofocados, asesinados, torturados. La gran masa de los intelectuales ha servido al poder.
"Si tomamos, por ejemplo , un documento como la Biblia, el Antiguo Testamento, vamos a encontrar allí las figuras de los profestas, que son básicamente lo que hoy llamaríamos intelectuales, ya que no se dedicaban a profetizar sino a criticar al poder y a señalar el deber del poder para con las viudas, los huérfanos, el pueblo.
"Esos profetas fueron expulsados al desierto o puestos en prisión. Solo siglos después es que fueron homenajeados y reconocidos por su carácter de profetas. En aquella época los que recibieron los honores fueron los que sirvieron al poder.

EL "ANTINORTEAMERICANISMO" COMO ESTRATEGIA APRENDIDA

"Tomemos el concepto de antinorteamericanismo que se utiliza para hablar de aquellos que critican las políticas de los Estados Unidos. Es un concepto claramente totalitario indentificar al estado con el pueblo. Es lo mismo que nos encontramos en la Biblia en el caso del rey Ajaab que condenó al profeta Elías por la crítica que hizo a sus políticas y lo calificó de antiisraelí, indentificando de esta manera las políticas de un rey con un pueblo.
"En realidad, si miramos a través de la historia, lo que vamos a encontrar es que la mayoría de los intelectuales son aduladores de la corte. Hay algunos que hacen análisis críticos sobre la naturaleza del poder, que se identifican con las luchas populares, pero generalmente son marginales.

"Finalmente hay una simple y básica verdad de Perogrullo moral: mientras más recursos uno tiene, más responsabilidad tiene. Y existe una gran necesidad de que aquellos que tienen más privilegios y libertad analicen los sistemas de poder y participen con sus víctimas en los esfuerzos para erosionarlos, destruirlos y cambiarlos por sistemas más igualitarios.

Por el creciente número de intelectuales que han actuado de manera crítica frente a la política imperial, me aventuro a preguntarle a Chomsky si cree que son más o menos los que asumen esa responsabilidad hoy.

" Es difícil de decir y depende mucho de las culturas - dice- Yo he estado en Turquía varias veces en el último tiempo, y lo que me he encontrado allí es que los intelectuales turcos difieren mucho de los occidentales. Allí los artistas, escritores, periodistas, editores, etc, tienen una participación muy activa en la denuncia de la represión contra los kurdos y participan en la denuncia y la condena de las leyes brutales contra ese pueblo. Participan incluso en acciones de desobediencia civil, por lo que sufren las consecuencias de esos actos y a menudo pasan muchos años en la cárcel. Nada similar sucede en Occidente, aquí hablamos de un estrecho margen de personas.

"Si los intelectuales occidentales fueran honestos, reconocerían con humildad que sus contrapartes en condiciones mucho más duras, hacen mucho más que ellos.

Pero -terciamos de este lado del diálogo- recientemente ha dicho Michael Moore que hay muchos como él, y que no se les ve por la censura.

" Hasta cierto punto es verdad -admite Chomsky- aunque hablar de censura en los Estados Unidos no es muy serio. Sobre todo si se compara con lo que sucede en otros países. Moore tiene razón en sentido general. En EU hay mucho más activismo, hay mucha más disidencia de la que una podría deducir a partir de la lectura de la prensa, pero, después de todo, la tarea de la prensa es precisamente sofocar ese tipo de opinión.
"Y también hay muchas maneras de llegar a las personas sin pasar necesariamente por el New York Times.

De hecho, hay una gran paradoja en Noam Chomsky: ignorado por los grandes medios y más citado que la Biblia...

" Es una exageración, pero en sentido general es cierto. Hay muchas maneras de llegar al público por fuera de los grandes medios de comunicación. Antes de venir a Cuba estuve en la Florida y allí hablé con un público de seis mil personas aproximadamente. Unos días antes había estado en Illinois en las zonas rurales del estado y allí también había varios miles de personas. Cualquiera que tiene disponibilidad, tiene la posibilidad de hablar con nutridos públicos. Yo invierto al menos una hora cada día rechazando invitaciones que no puedo aceptar.

"El problema es que no existe suficiente gente que haga esto. No existe suficiente voluntad para hacerlo. Es cierto que existe censura, pero el problema fundamental es falta de voluntad.

ESTADOS UNIDOS NECESITA UNA "AMENAZA"

En artículos de hace diez o doce años, Chomsky advierte sobre la agresividad de la política de Bush padre contra Cuba. Llega incluso a afirmar que cree que no sería posible evitar una agresión directa por el enorme poder de Estados Unidos. Pero lo que está ocurriendo hoy con la resistencia iraquí a la ocupación y lo que el propio Chomsky debe haber constatdo durante estos días en Cuba, quizás hayan modifgicado esa perspectiva fatal, me atrevo a comentarle y responde:

"En lo que se refiere a Bush padre, él en realidad fue mucho menos agresivo contra Cuba que Clinton. La Ley para la democracia en Cuba de 1992 (Torricelli), Bush iba a vetarla. Y en una maniobra electoral por la derecha, al afirmar que la firmaría, Clinton provocó que Bush no la vetara.

"La administración actual de Bush acaba de elevar a Cuba a lo que llaman segundo nivel de terrorismo. Solamente por debajo de Irán y Corea del Norte. Paralelamente están hablando de la producción en Cuba de armas químicas y biológicas. Pero yo no creo que nadie en los Estados Unidos se crea esto seriamente.
"Realmente, la administración necesita una amenaza, aunque sea solo por propósitos electorales con respecto a las presidenciales. Hay una oposición interna muy fuerte a las políticas sociales y económicas de esa administración que necesita plantear que hay una amenaza a la seguridad nacional para quitar de las mentes de las personas problemas como la desintegración de la Salud Pública y de los servicios de Seguridad Social y concentrarlos en la amenaza. En ese sentido, Cuba puede ser construida como amenaza.

"Por supuesto, en este caso, como en todos, de lo que se trata es de ver si será posible organizar y movilizar a sectores importantes contra una construcción de este tipo. Creo que no es imposible. En primer lugar porque existe bastante conciencia acerca de la realidad con respecto a Cuba en los Estados Unidos, pero también porque hay intereses allí, como los de los exportadores agrícolas, los de las industrias de viajes, etc, que se oponen a esta política de la administración y encuentran beneficiosas las relaciones con Cuba.

"Es muy posible que este se convierta en tema de confrontación política entre sectores populares, sectores de poder interesados en tener relaciones con Cuba y aquellos sectores que necesitan una "amenaza" para conservar su poder. Eso tendrá lugar durante todo el próximo año

Un momento muy peligroso...

" Sí, pero no creo que realmente los Estados Unidos lleguen a invadir a Cuba...

¿Por qué no?

" En primer lugar porque no creo que el público norteamericano lo toleraría, pero sobre todo porque no creo que los Estados Unidos se embarquen en una aventura militar con alguien que pueda defenderse. La razón por la que atacaron a Iraq es porque creyeron que ya estaba totalmente indefenso. Era un país cuya sociedad había sido fuertemente dañada por años de sanciones y realmente el grado de resistencia que están mostrando es muy notable. Yo mismo creí que iba a ser una cuestión de tres días.

"En el caso cubano, no deben atacar porque no van a atacar a nadie que pueda defenderse. Creo que la estrategia que seguirán es insistir para tratar de estrangular a Cuba hasta lograr que se desintegre internamente para, en ese momento, introducirse. No creo que ocurra eso, al menos no dede ocurrir el año próximo.

Y del bloqueo, ¿qué opina Chomsky?

" El bloqueo es criminal. Técnicamente es criminal. Ha sido condenado por ilegal, por prácticamente todas las instituciones internacionales de importancia. Incluso por la OEA, que tiene temor de confrontar a los Estados Unidos.

"La Unión Europea llegó a presentar una queja en la OMC porque el bloqueo viola regulaciones comerciales internacionales. Esto fue durante la administración de Clinton y la respuesta de ellos a la UE fue que no tenían derecho a intervenir en políticas norteamericanas que tenían 30 años de antigüedad y cuyo fin explícito era derribar al régimen cubano. Posteriormente se retiraron de las negociaciones de la OMC.

"Cuando uno lee los documentos desclasificados de la administración. Kennedy, encuentra siempre una preocupación fundamental reflejada en esos documentos. Y cito: "esta manera de Castro de tomar los asuntos para tratar de resolverlos por sí mismos, puede darle ideas a otros en el hemisferio que están viviendo en condiciones similares".

"En el análisis fundamental de la CIA dice literalmente que "la mera existencia del régimen de Castro es un desafío, una afrenta a políticas norteamericanas que tienen ya 150 años de existencia". Esa es la doctrina Monroe. No tiene nada que ver con los rusos.

UN CASO PARA LA RESPONSABILIDAD INTELECTUAL

Cuando ha pasado el doble del tiempo pactado para la entrevista, Chomsky mira discretamente su reloj y enrojece. Carol debe haber regresado de una fugaz visita al mar y no va a perdonarnos (ni a nosotros ni a él) este abuso de su bondad para dar respuestas. No obstante, queda un importantísimo asunto pendiente: hablar sobre los cinco intelectuales cubanos presos en cárceles norteamericanas por combatir el terrorismo. Ya Chomsky sabe, porque le hemos dicho, que ellos lo leen, lo admiran y saben que ha hablado del tema. Pero esta es una causa que necesita más y él lo sabe. Por eso reitera que "este es un caso tan escandaloso que ni siquiera se informa al respecto en los Estados Unidos.

"Cuba le dio informaciones al FBI acerca de las acciones terroristas que se estaban desarrollando en territorio norteamericano, con apoyo de autoridades norteamericanas... y el resultado fue que los cubanos fueron arrestados y no los terroristas.
"Las acusaciones fueron tan ridículas que hasta la Jueza tuvo que decir que la acusación se tambaleaba y las sentencias fueron extraordinariamente duras, lo que es un nuevo escándalo.
Las personas que conocen del caso están escandalizadas y respetan muchísimo el valor de estos jóvenes cubanos que en sus defensas han sido valientes. Y claros en sus postulaciones.
"Pero muy poca gente lo sabe. Este, como otros, es un caso sobre el que hay que crear conciencia, informar por fuera del sistema, lo que incluye también a los medios de comunicación.
"Este es un caso claro de responsabilidad de los intelectuales. Algo que pueden hacer, pero por supuesto tienen que tener la voluntad para hacerlo", termina diciendo Chomsky.

Después desaparece con una prisa rara para sus años, pero no para su demostrada voluntad de ayudar a cambiar al mundo, en cumplimiento de la elevada responsabilidad intelectual que a sí mismo se ha otorgado sin permitirse el lujo de tomar descanso.

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* (1959- ). Graduada en 1982 en la Universidad de Oriente, comenzó su carrera como corresponsal de Juventud Rebelde, donde ocupó luego diversos cargos, incluyendo la subdirección y la dirección (1989 a 1997).

Directora fundadora del semanario Opciones (1994-1997), fue también directora y actualmente es editora de la revista Tricontinental de la OSPAAAL, responsabilidad que comparte con la conducción de programas de radio y frecuentemente como panelista de las Mesas Redondas de la TV. En 1993 ganó el premio nacional de periodismo José Martí. Durante dos períodos fue miembro del Comité Nacional de la UPEC (1986-1998).